Por encima de otros hechos que marcaron el rock español de ese 1979, dos son para mí los más destacados. Los debuts discográficos de Leño y La Banda Trapera del Río, marcan el camino a seguir por los grupos de hard rock y de punk de este país. El primer disco de los Leño, es posiblemente el mejor de su carrera y unos de los mejores del rock español de siempre. Bajo, guitarra y batería en manos de tres tipos sencillos nada virtuosos que enviaban mensajes claros envueltos en un sonido hardroquero especial que sincronizó rápidamente con el público.
