Si miramos el panorama musical actual, te das cuenta de que casi todas las bandas de rock que había o se formaron en los ochenta o han vuelto a reunirse tras años de inactividad -es un decir ya que ninguno vuelve con la formación original-, o han vuelto sin haberlo dejado del todo –desapariciones/apariciones intermitentes- o nunca han dejado el circo, ni en los tiempo difíciles, tanto si les ha ido de puta madre, bien, regular o han recibido palos de la industria, la crítica, los medios y, por qué no, del público.

