viernes, 2 de diciembre de 2016

TOKIO – Triangles (1989- Scóbula Records)






En varias publicaciones del blog he hecho referencia a la importancia que en los ochenta tuvieron  los concursos para bandas de rock. Como ejemplos citar el de Conjuntos de Rock de Barcelona, el Villa de Bilbao y, sobre todo, el Villa de Madrid. Sin ánimo de ser cansino, reiterar que por sus escenarios pasaron cientos de formaciones que tenían la ilusión de llegar a lo más alto del pódium para pillar el premio de grabar unos temas y/o conseguir unas pelas para hacerlo por su cuenta, así como tener la repercusión mediática necesaria que les permitiera entrar en el circuito LP-Directos. Recordar,  a bote pronto y de memoria, que solo ganadores de unos y de otros ha pasado por el barrio, Obús, Tritón, Sangre Azul, Esturión, Alcaudón, Cráneo, Estigia, Rock Dam, Capitán Flynn o Canker.

Los madrileños TOKIO hicieron historia con el doblete ganador en el año 1989 en las categorías de Metal del 1er Villa de Bilbao y en la de Rock Duro del 12ª edición del Villa de Madrid, haciendo hard rock melódico al más puro estilo de sus paisanos de Pinto, ciudad con mucho peso rockero por aquel entonces, Sangre Azul y Zero, o en otro orden, King Kobra, Dokken, Bon Jovi o los mismísimos Van Halen.






Lo que en 1983 había nacido con la pretensión de pasarlo bien y tocar para los colegas, en 1989 se convierte en realidad para cinco chavales de Pinto, José Luis Alonso al bajo, Manuel Sánchez, a la batería, Juan Carlos Martín a la guitarra, Manuel Escudero cantante y Alberto Fernández a los teclados, ya que consiguen grabar diez temas, todos ellos interpretados en inglés, poniéndole a su primer LP el título de “Triangles”.







Temas como los tres que abren la cara A del vinilo, “Love story in Tokio”,  “We want peace” y “Face to face”,  fueron suficientes para que este trabajo, repleto de buenas melodías y alguna que otra balada, tuviera cierto éxito de crítica y público, que también supieron valoraron su buena imagen y puesta en escena. Ello les llevo a telonear a lo más florido del heavy-rock nacional, ser cabeza de cartel en algún que otro concierto e incluso dar tres para los presos de las cárceles madrileñas de Alcalá-Meco, Carabanchel y Yeserías contratados por la Comunidad de Madrid.

Lo que fue rosa se tornó marrón en poco tiempo al no contar con el apoyo necesario por parte de la compañía, lo que provocó que a finales de 1991 la banda cesara su actividad.

Digo cesó porque tras reaparecer en 2014 con el EP “Gen Egoísta”, en este 2016 que se nos va han facturado el CD “Pecados Capitales”, un excelente trabajo cuya escucha os recomiendo y que por sí mismo merece una nueva entrada.

Un grupo TOKIO y su primer disco "Triangles" con muchos detalles para disfrutar sin prisas cualquier tarde de otoño.






viernes, 18 de noviembre de 2016

5º Festival Rock Villa de Madrid 1982 (1983 - Ayuntamiento de Madrid)





Marchando otra del Villa.

Recordemos que a la final de la 4ª edición de Festival Rock Villa de Madrid, celebrada en el año 1981, se presentaron cientos de grupos en su mayoría heavies y hardrockeros. A la final, que se celebró en las Ventas ante 30.000 personas (otras 5.000 se quedaron fuera), llegaron cinco bandas heavies. Los ganadores Obús.

Definitivamente las calles de la capital y del resto del país se llenaron de melenudos con chupas de cuero, de las de verdad no como las que ahora se venden en cualquier tienda de ropa, camisetas con los logos de sus bandas preferidas, vaqueros ajustados, muñequeras y cinturones con tachuelas.

Por ello, algún lumbreras del Ayuntamiento de Madrid, ante la invasión metálica que se preveía para la edición del 82, decidió segregar el concurso en varios estilos “rock”, estableciendo tres premios: jazz-rock, pop-rock y rock duro (hubiera estado “simpático” haberlo denominado “duro-rock”).

Los ganadores en cada una de las tres categorías fueron, Arco Iris, Derribos Arias y Tritón, respectivamente.






Los premios, tanto para los ganadores como para los segundos clasificados en cada una de las categorías (Ensueño, La UVI y Tálamo), fueron en metálico y la grabación de uno/dos temas que se editarían en vinilo.

Lo lógico hubiera sido sacar tres EP con los finalistas de cada una de las categorías, tal como en ediciones posteriores se hizo, pero no. Se optó por incluir todos los temas en un recopilatorio formando un extraño totum revolutum sonoro, que con el paso del tiempo se ha convertido en una pieza de coleccionista debido al escaso número de ejemplarse editados y conservados, así como, más importante, contener los primeros, en algunos casos el único, registros sonoros de las dichas bandas.

El trabajo fue grabado en los madrileños estudios Doublewtronics y editado por Ayuntamiento, siendo la impactante ilustración de una rockera Diosa Cibeles en bolas a pie de calle junto con su guardia pretoriana leonina de Javier Fe y Juan Fernández, que ya de por sí vale tener el disco.






Centrándonos en los temas, Tritón, de la mano de Javier Mira y con José Castañosa “Lili” de cantante (tras terminar la grabación se marchó a Sangre Azul), solo aporta un homenaje a Jimmy Hendrix de título “Un loco maravilloso” un corte muy guitarrero, como no podía ser de otro modo.  Por su parte Tálamo aporta “Solo joven” y  “Stuka”, dos interesantes canciones con varios solos de guitarra ejecutados a buen ritmo. Contaros como curiosidad que “por error de transcripción en la Cara A del disco el tema Nº 1 corresponde a “Solo Joven” de Tálamo, y el tema Nº 2 corresponde a “Un loco maravilloso” de Tritón.”, tal y como se transcribe una nota informativa escrita a máquina que se incorporó dentro de la carpeta.

Los finalistas de la categoría pop-rock, Derribos Arias, capitaneados por el inolvidable y surrealista Poch,  y La Uvi, capitaneados por el punk madrileño por antonomasia “Manolo Uvi”,  lo hubieran sido mejor de la categoría punk-rock, más los segundos, con “Ley y Orden” y “Povo, povo”,  que los primeros con Cinco tiernos minutos, una locura de tema que los Derribos prácticamente improvisaron al no querer  quemar tres canciones que iban a aparecer en exclusiva en el próximo trabajo de la banda.








Respecto a las aportaciones de los finalistas de la categoría jazz-rock, Arco Iris (“La última cita con Mr. Fals”) y Ensueño (“Rumba flamenca”), comentaros que, pese a la originalidad de sus propuestas y que el Villa abría de par en par muchas puertas, no llegaron muy lejos. No quería dejar la oportunidad de recordar a uno de los componentes de Ensueño, el desaparecido pianista y compositor José Luis Torres Corral, apodado familiarmente como “El Charpa” o popularmente como “El Niño” ya que desde muy joven comenzó a tocar por grupos madrileños, entre ellos el Ñu de Molina y Rosendo.

Otro trabajo más que dio uno de los concursos musicales referente del rockerío y de la movida de los madriles de los ochenta. Qué lo disfrutéis.

Sed felices, es una orden.

Esta entrada también se publica en la Comunidad del #FFVinilo.











viernes, 4 de noviembre de 2016

ASPID – Oscura Reflexión (1989 – Justine)






Esta semana como que con tanta cobra, que si hubo que si no, me lo han puesto a huevo.

Grabado en los estudios Aprilia de Barcelona los primeros días de junio de 1989, Oscura Reflexión es el primer trabajo de los gerundenses ASPID, a pesar de sus altibajos y cambios de componentes una de las formaciones pioneras y más longevas del thrash metal nacional.

La banda fue fundada por los hermanos Garrigós, Rafa a la batería y Javi al bajo, contando para cerrar el cuarteto con el cantante Marc González y el guitarrista Marc López.





A través de Justine Records y con producción propia, logran sacar al mercado este EP que contiene cinco temas rompedores, en relación con lo que se estaba haciendo en esos momentos en el metal nacional, con un sonido, al más puro estilo “panteriano”, inusualmente limpio desde el minuto cero coma pero al mismo tiempo demoledor y machacante.

Cara A
1. Ángel de destrucción
2. Thanatos
3. Profecías muertas

Cara B
4. La quema
5. Espíritu del Metal

Los temas son ejecutados con brillantez y oficio, destacando una buena base rítmica, el bajo de  Javier se sale, los solos de guitarra y el vozarrón grave de Marc que cambia a agudo sin dificultad. Recordad que Marc fue durante un tiempo la voz de Sangtraït, una de las mejores bandas que ha dado el rock catalán. En cuanto a la temática de las letras solo hay que leed los títulos para ver las frías tinieblas en la que vagan las vidas de los guerreros heavies urbanos.




Para gustos el negro, y de los cinco cortes me quedo el “Ángel de destrucción” que abre enérgicamente el trabajo, todo un temazo.

Todo una joya del metal nacional que estoy seguro sabrás disfrutar, incluida esa portada de Karl en la que un joven thrasher ejecuta la suerte que le dicta un mortal naipe.

Buen fin de semana maj@s.